Cómo Elegir Audífono si Además Usas Gafas Graduadas
Llevar gafas graduadas y audífono a la vez es mucho más habitual de lo que parece, pero también genera dudas frecuentes: ¿se molestan entre sí?, ¿hay modelos más cómodos que otros? Elegir audífonos si usas gafas graduadas requiere tener en cuenta algunos detalles que no siempre se explican en la consulta, especialmente si ambos dispositivos van a convivir detrás de la misma oreja durante todo el día.
Por qué elegir audífonos si usas gafas graduadas requiere más cuidado
El espacio detrás de la oreja es limitado, y ahí es exactamente donde se apoyan tanto la patilla de las gafas como el cuerpo de un audífono retroauricular. Cuando ambos dispositivos compiten por el mismo espacio, pueden aparecer molestias, rozaduras o incluso que uno empuje ligeramente al otro fuera de su posición ideal a lo largo del día.
Retroauriculares: la combinación más delicada
Los audífonos retroauriculares son los que más interacción tienen con las gafas, ya que ambos se apoyan sobre el pabellón auditivo. Existen carcasas más finas y ligeras, pensadas específicamente para minimizar este conflicto, así como ajustes en el ángulo de colocación que el audioprotesista puede recomendar tras ver cómo se comportan juntos ambos dispositivos en tu caso concreto.
Intraauriculares e invisibles, una alternativa a valorar
Si el conflicto con las gafas resulta muy molesto, los modelos intraauriculares o invisibles evitan por completo el espacio detrás de la oreja, ya que se alojan dentro del conducto auditivo. Comparamos ambas familias con detalle en nuestra guía sobre audífonos intraauriculares vs retroauriculares, y si te interesa profundizar en los modelos más discretos, también puedes consultar nuestra guía comparativa de audífonos invisibles.
El orden al ponértelos también importa
- Colócate primero el audífono, ajustándolo bien detrás de la oreja antes de nada más.
- Después, coloca las gafas con cuidado, deslizando la patilla por encima del audífono sin forzarlo.
- Para quitártelos, invierte el orden: primero las gafas, después el audífono, para evitar que se enganchen entre sí.
Ajustes que puede hacer el audioprotesista
Más allá del modelo elegido, un audioprotesista puede ajustar el molde a medida para dejar un poco más de espacio a la patilla de las gafas, o recomendar un gancho retroauricular de perfil más bajo. Estos ajustes suelen marcar una diferencia notable en la comodidad diaria, y muchas veces basta con una revisión puntual para resolver una molestia que parecía requerir cambiar de dispositivo por completo.
Ganchos intercambiables, una solución poco conocida
Algunos fabricantes ofrecen ganchos retroauriculares intercambiables en distintos tamaños y grosores, pensados originalmente para mejorar la sujeción, pero que también pueden ayudar a reducir el roce con la patilla de las gafas. No todos los modelos de audífono permiten este cambio, así que conviene preguntar específicamente por esta opción al elegir dispositivo si sabes de antemano que vas a combinarlo con gafas a diario.
Si además tienes poca destreza manual
Colocar dos dispositivos distintos en la misma zona puede complicarse todavía más si además tienes dificultad de movimiento fino en las manos. En ese caso, conviene revisar también nuestras recomendaciones sobre audífonos para personas con poca destreza manual, ya que algunas de esas soluciones facilitan igualmente la convivencia con las gafas.
Mantenimiento cuando usas ambos dispositivos
El roce constante entre gafas y audífono puede acelerar el desgaste de ambos, así que conviene revisar periódicamente el estado de las patillas y del gancho del audífono, limpiando con un paño suave cualquier resto de grasa o suciedad acumulada en la zona de contacto. Si notas que alguno de los dos se desajusta con frecuencia, vale la pena comentarlo tanto con el óptico como con el audioprotesista.
La montura de las gafas también influye
No todas las monturas generan el mismo nivel de conflicto: las patillas gruesas o con curvas pronunciadas suelen chocar más con el audífono que las patillas finas y rectas. Si estás renovando gafas y sabes que vas a usar audífono, comentarlo con el óptico antes de elegir montura puede ahorrarte más de un ajuste posterior, ya que algunos modelos de patilla más plana dejan bastante más margen detrás de la oreja.
Qué dicen las fuentes de referencia
Según recoge MedlinePlus, elegir correctamente el tipo y el ajuste de un audífono es clave para que la persona lo use de forma constante, algo que aplica directamente a la comodidad diaria cuando además se combina con el uso habitual de gafas.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor cambiar a lentillas si uso audífono? No es necesario; con un buen ajuste, gafas y audífono pueden convivir perfectamente, aunque la decisión depende de tu comodidad personal.
¿Los audífonos intraauriculares evitan por completo el problema? Sí, al no apoyarse detrás de la oreja, eliminan el conflicto directo con la patilla de las gafas.
¿Puedo pedir un audífono más fino solo por este motivo? Sí, es una razón válida y frecuente para que el audioprotesista te recomiende un modelo con carcasa más delgada.
En resumen
Elegir audífonos si usas gafas graduadas no tiene por qué ser complicado: con el modelo adecuado, un buen ajuste del molde y un orden sencillo al ponértelos y quitártelos, ambos dispositivos pueden convivir sin molestias. Si el conflicto persiste, comentarlo con el audioprotesista suele bastar para encontrar una solución cómoda y duradera.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye un diagnóstico profesional. Si tienes dudas sobre tu audición, consulta con un otorrino o audioprotesista.



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