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Audífonos Invisibles: Qué Son y Si Sirven para Pérdida Severa

Audífonos Invisibles: Qué Son y Si Sirven para Pérdida Severa

La discreción es, para muchas personas, el primer criterio a la hora de elegir audífono, y ahí es donde entran los audífonos invisibles. Prometen pasar completamente desapercibidos, pero esa discreción tiene un precio técnico que conviene conocer antes de decidirte, sobre todo si tu pérdida auditiva es más que leve o moderada. Te explicamos qué son realmente, sus ventajas y en qué casos no son la opción más adecuada.

Qué son los audífonos invisibles

Cuando se habla de audífonos invisibles normalmente se hace referencia a los modelos completamente en el canal (CIC, por sus siglas en inglés) o a su variante aún más pequeña, invisible en el canal (IIC). Se fabrican a medida del conducto auditivo de cada persona y se insertan tan adentro que, como explica el Instituto Nacional sobre la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD), quedan prácticamente ocultos dentro del oído, sin ninguna pieza visible desde fuera ni siquiera de cerca.

Ya hablamos de esta familia de audífonos en nuestra comparativa entre audífonos intraauriculares y retroauriculares, pero merece la pena profundizar en sus particularidades, porque no todo el mundo es candidato a usarlos.

Ventajas de la discreción máxima

  • Prácticamente invisibles a la vista, incluso hablando cara a cara con otra persona.
  • Al colocarse tan adentro del canal, aprovechan mejor la forma natural del pabellón auditivo para localizar de dónde viene el sonido.
  • No interfieren con gafas, mascarillas ni cascos, al no tener ninguna pieza detrás de la oreja.
  • Se pueden usar mientras hablas por teléfono de forma convencional, sin acoples raros con el auricular del móvil.

Por qué no siempre son adecuados para pérdida severa

Aquí está el matiz más importante, y el que menos se suele explicar al comprar por internet o sin asesoramiento profesional. Según el propio NIDCD, los audífonos completamente en el canal están indicados para pérdidas auditivas de leves a moderadamente severas, pero no se recomiendan para pérdidas profundas, precisamente por sus limitaciones de tamaño y potencia. Si tu grado de pérdida auditiva es severo o profundo, este tipo de audífono probablemente no consiga amplificar el sonido lo suficiente para cubrir tus necesidades, por mucho que técnicamente exista un modelo invisible en el mercado.

Si no tienes claro en qué grado se encuentra tu pérdida auditiva, te recomendamos revisar antes nuestra guía sobre los grados de hipoacusia: leve, moderada y severa, ya que ese dato es el que determinará, en la práctica, si un audífono invisible es siquiera una opción viable para ti.

Otras limitaciones a tener en cuenta

Más allá del grado de pérdida auditiva, el NIDCD señala otras dos limitaciones prácticas de estos modelos tan pequeños:

  • Son más difíciles de ajustar y de extraer: su tamaño diminuto exige más destreza manual, algo que puede ser un problema para personas con artritis, temblores o poca visión.
  • Menos espacio para pila y componentes: al ser tan pequeños, suelen usar pilas más diminutas (con menor duración) y no siempre incorporan las funciones avanzadas disponibles en modelos más grandes, como conectividad Bluetooth completa.
  • Mayor exposición a la cera: al alojarse tan profundo en el canal auditivo, son algo más propensos a obstruirse por cerumen que los modelos retroauriculares.
  • No suelen recomendarse en niños pequeños, tanto por la dificultad de manejo como porque el oído infantil sigue creciendo y el molde a medida quedaría obsoleto enseguida.

¿Quién es buen candidato a un audífono invisible?

En líneas generales, encajan mejor en personas con pérdida auditiva de leve a moderada, buena destreza manual, sin problemas relevantes de visión y con una producción de cera dentro de lo normal. Si además la estética es tu prioridad número uno y tu audiometría confirma que tu pérdida está dentro de ese rango, es razonable que preguntes por ellos a tu audioprotesista como primera opción.

¿Y si quiero discreción pero mi pérdida es mayor?

No todo es blanco o negro entre «invisible» y «muy visible». Existen modelos retroauriculares de diseño muy reducido que, sin llegar a ser invisibles, resultan bastante discretos y sí cubren pérdidas severas o profundas, ya que su mayor tamaño permite más potencia de amplificación. Es una alternativa que vale la pena comentar con tu audioprotesista si un audífono invisible no resulta técnicamente viable para tu caso pero la estética te sigue preocupando.

Cuidados específicos de un audífono tan pequeño

Precisamente por su tamaño reducido, los audífonos invisibles requieren algo más de mimo en el mantenimiento diario que los modelos más grandes:

  • Límpialos cada noche con el cepillo o paño que te entregue el audioprotesista, prestando especial atención al filtro anticerumen, que se obstruye con más facilidad al ser tan pequeño.
  • Guárdalos siempre en su estuche cuando no los lleves puestos; al ser tan diminutos, es fácil perderlos si se dejan sobre una superficie cualquiera.
  • Acude a tu audioprotesista para las revisiones de limpieza profesional con la frecuencia que te recomiende, ya que el filtro interno de cera no siempre es fácil de sustituir en casa.

Preguntas frecuentes sobre audífonos invisibles

¿Los audífonos invisibles cuestan más que otros modelos? Suelen tener un coste similar o algo superior al de otros modelos intraauriculares, en parte por la personalización a medida que requiere fabricarlos, aunque el precio final depende sobre todo de la tecnología interna, no solo del tamaño.

¿Se pueden mojar o duchar con ellos puestos? No se recomienda en general para ningún tipo de audífono, salvo que el modelo concreto tenga una certificación de resistencia al agua específica; consulta las especificaciones antes de asumirlo.

¿Puedo pasar de un audífono invisible a otro tipo si mi pérdida empeora? Sí, es habitual reevaluar el tipo de audífono si tu audición cambia con el tiempo; por eso las revisiones periódicas con el audioprotesista son importantes incluso después de haber comprado el aparato.

En resumen

Los audífonos invisibles ofrecen la máxima discreción, pero solo son una opción técnicamente adecuada para pérdidas auditivas de leves a moderadamente severas, nunca para pérdida profunda. Antes de decidirte por uno, confirma con una audiometría reciente en qué grado se encuentra tu pérdida y coméntalo con tu audioprotesista, que es quien mejor puede valorar si la discreción y la potencia de amplificación que necesitas son compatibles en tu caso.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye un diagnóstico profesional. Si tienes dudas sobre tu audición, consulta con un otorrino o audioprotesista.

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