Salud Auditiva en la Natación: Cómo Evitar Infecciones de Oído

Salir de la piscina con una molesta sensación de oído tapado es tan común que muchos nadadores lo dan casi por normal. Sin embargo, cuidar la salud auditiva en la natación y evitar infecciones de oído es más sencillo de lo que parece, y marca la diferencia entre disfrutar del agua sin sobresaltos o encadenar una otitis tras otra.

Por qué el agua favorece las infecciones

El conducto auditivo es cálido y, cuando queda agua atrapada en su interior, se convierte en un entorno propicio para el crecimiento bacteriano. Esta es la causa principal de la llamada «otitis del nadador», una infección del oído externo que, como comentamos al hablar de otitis y pérdida temporal de audición, puede provocar dolor, picor y una reducción temporal de la capacidad auditiva.

Señales de que el agua se ha quedado dentro

  • Sensación de oído tapado que no mejora al mover la cabeza o saltar apoyado sobre un pie.
  • Picor persistente en el conducto auditivo tras salir del agua.
  • Dolor al tocar o tirar suavemente de la oreja, una señal bastante característica de la otitis externa.
  • Enrojecimiento o hinchazón visible en la entrada del conducto.

Cómo secar los oídos correctamente

Inclinar la cabeza hacia cada lado y tirar suavemente del lóbulo mientras saltas ligeramente sobre un pie ayuda a que el agua salga por gravedad. Un secador de pelo a temperatura baja y a cierta distancia también puede ayudar a evaporar la humedad residual. Lo que no conviene hacer es introducir bastoncillos de algodón para secar por dentro, ya que empujan la humedad hacia el interior en lugar de eliminarla, además de aumentar el riesgo de lesión.

Gotas preventivas, una opción a valorar

Para quienes nadan con mucha frecuencia, existen gotas específicas a base de alcohol isopropílico y ácido acético que ayudan a secar el conducto y mantener un pH menos favorable para las bacterias. Conviene usarlas después de cada sesión de natación, aunque no son adecuadas para todo el mundo, especialmente si hay antecedentes de perforación timpánica, así que lo más seguro es consultarlo antes con un especialista.

Tapones para nadar, la barrera más directa

Los tapones de silicona moldeables o los tapones específicos para natación son la forma más directa de evitar que el agua entre en el conducto auditivo. Existen también versiones a medida, hechas por un audioprotesista, que se ajustan mejor a la forma de cada oído y suelen ofrecer una protección más fiable para quienes nadan de forma habitual o competitiva.

Cuidado con la cera acumulada

Un exceso de cera puede retener agua dentro del conducto y aumentar el riesgo de infección, algo que explicamos con más detalle en nuestro artículo sobre tapones de cera y su relación con los pitidos en el oído. Si sueles acumular cera con facilidad, una revisión antes de la temporada de piscinas o playa puede ayudarte a reducir el riesgo de infecciones asociadas al agua.

Piscinas frente a mar o ríos

Aunque el cloro de las piscinas ayuda a reducir la carga bacteriana del agua, no elimina por completo el riesgo, y algunas personas son especialmente sensibles a la irritación que puede causar en el conducto auditivo. En aguas naturales, como el mar o los ríos, el riesgo de exposición a distintos microorganismos puede ser incluso mayor, por lo que las medidas de protección son igual de recomendables, o más.

Qué dicen las fuentes de referencia

Según recoge MedlinePlus, el oído de nadador es una de las infecciones más comunes asociadas al agua, y mantener los oídos secos es una de las medidas preventivas más eficaces para evitarla. Esta recomendación coincide con la práctica habitual de otorrinos y audioprotesistas para quienes nadan con regularidad.

Cuándo acudir al especialista

Si el dolor no mejora en uno o dos días, si notas supuración, fiebre o una pérdida de audición que no se resuelve al secar bien el oído, conviene consultar sin demorarlo. Las otitis del nadador mal tratadas pueden extenderse o complicarse, así que no conviene esperar demasiado para valorar el problema con un profesional.

Preguntas frecuentes

¿Puedo nadar si ya tengo otitis del nadador? Es mejor evitarlo hasta que se resuelva la infección, ya que el agua puede empeorar y prolongar el problema.

¿Los niños necesitan más protección que los adultos al nadar? No necesariamente más, pero conviene enseñarles desde pequeños a secarse bien los oídos, ya que suelen pasar más tiempo dentro del agua.

¿Sirve cualquier tapón para nadar? No todos ofrecen el mismo nivel de ajuste; los moldeables o a medida suelen ser más eficaces que los genéricos de goma.

Para terminar

Cuidar la salud auditiva en la natación y evitar infecciones de oído es principalmente cuestión de hábitos: secar bien los oídos, usar protección adecuada y no ignorar señales tempranas como el picor o el dolor. Con estas precauciones sencillas, la mayoría de los nadadores pueden disfrutar del agua sin que las infecciones de oído se conviertan en un problema recurrente.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye un diagnóstico profesional. Si tienes dudas sobre tu audición, consulta con un otorrino o audioprotesista.

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