Audífonos según grado de pérdida auditiva: qué tipo elegir en cada caso

A lo largo de esta serie hemos revisado por separado los distintos estilos y tecnologías de audífonos que existen hoy en el mercado. En este artículo los reunimos desde un ángulo distinto y muy práctico: qué audífonos según grado de pérdida auditiva conviene elegir, desde leve hasta profunda, para que tengas una visión de conjunto antes de tu cita con el audioprotesista.

Por qué el grado de pérdida determina el tipo de audífono

No todos los estilos de audífono pueden amplificar la misma cantidad de sonido. Los modelos más pequeños y discretos tienen, por pura limitación física, menos espacio para el altavoz y los componentes, lo que limita su potencia máxima de amplificación. Los modelos más grandes pueden alojar componentes más potentes y ofrecer, por tanto, más ganancia sonora. Si todavía no sabes con certeza en qué grado se encuentra tu pérdida auditiva, te recomendamos revisar primero nuestra guía sobre los grados de hipoacusia: leve, moderada y severa, ya que ese dato es el punto de partida de todo lo que viene a continuación.

Audífonos según grado de pérdida auditiva

Pérdida auditiva leve

En este rango, prácticamente cualquier estilo de audífono es técnicamente viable, lo que convierte la estética y la comodidad en criterios tan relevantes como la propia amplificación. Los modelos completamente en el canal o invisibles suelen ser una opción muy popular en este grado, ya que su limitada potencia de amplificación no supone ningún problema y su discreción resulta muy atractiva para quien empieza a tratar su audición.

Pérdida auditiva moderada

Aquí el abanico de opciones sigue siendo amplio. Los audífonos RIC (receptor en el canal) suelen ser una de las recomendaciones más habituales en este grado, ya que combinan una buena discreción con margen suficiente de potencia gracias a los distintos tamaños de receptor disponibles. Los modelos intraauriculares de canal completo (no invisibles, algo más grandes) también entran dentro de lo razonable en el extremo superior de este rango.

Pérdida auditiva severa

A partir de este punto, las opciones empiezan a reducirse de forma notable. Los audífonos completamente en el canal quedan descartados, ya que según indica el propio NIDCD (Instituto Nacional sobre la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación), no están indicados para pérdidas profundas y su margen para severas es limitado. Los modelos RIC con receptor de alta potencia siguen siendo viables en buena parte de este rango, y los retroauriculares (BTE) tradicionales, con su mayor tamaño y potencia, se convierten en una recomendación habitual, especialmente en el extremo más alto de la severidad.

Pérdida auditiva profunda

En este grado, el retroauricular tradicional de máxima potencia suele ser la opción más habitual dentro del terreno de los audífonos convencionales, ya que su tamaño permite alojar los componentes necesarios para la amplificación más alta disponible. En casos de pérdida profunda que no responden de forma suficiente ni siquiera a un audífono retroauricular de máxima potencia, el especialista puede valorar otras soluciones auditivas distintas a los audífonos convencionales, como los implantes cocleares, que quedan fuera del ámbito de esta guía, pero conviene saber que existen si tu caso llega a ese extremo.

Tabla resumen orientativa

Grado de pérdidaEstilos habituales
LevePrácticamente cualquier estilo, incluidos los invisibles
ModeradaRIC e intraauriculares de canal completo
SeveraRIC de alta potencia y retroauriculares tradicionales
ProfundaRetroauriculares de máxima potencia, o soluciones alternativas

Por qué esto es solo una guía orientativa, no una prescripción

Conviene remarcarlo con claridad: esta clasificación es una simplificación útil para entender el panorama general, no un sustituto de la valoración de tu audioprotesista. El grado de pérdida auditiva es solo uno de los factores que determinan el audífono más adecuado para ti; también influyen la configuración exacta de tu audiograma (si la pérdida es uniforme o afecta más a ciertas frecuencias), tu anatomía del canal auditivo, tu destreza manual, tus preferencias estéticas y tu presupuesto. Dos personas con el mismo grado de pérdida auditiva pueden recibir recomendaciones de estilo distintas según estos otros factores, y ese grado tampoco es fijo para siempre: puede cambiar con el tiempo, razón por la cual las revisiones auditivas periódicas son importantes incluso después de haber comprado un audífono.

El siguiente paso: tu audiometría

Si todavía no te has hecho una audiometría reciente, es el paso imprescindible antes de plantearte comprar cualquier audífono, sea del estilo que sea. Sin ese dato objetivo, cualquier elección de modelo, incluida la que acabas de leer en esta guía, se queda en el terreno de la suposición. Con el resultado de la audiometría en la mano, tu audioprotesista podrá darte una recomendación de estilo ajustada específicamente a tu caso, y no solo a una categoría general de grado de pérdida; ten en cuenta también que no todos los fabricantes ofrecen modelos que cubran el rango profundo, así que conviene confirmarlo específicamente si tu pérdida se encuentra en ese grado antes de decidirte por una marca.

Ten en cuenta que esta información es orientativa y no sustituye un diagnóstico médico. Si notas cambios en tu audición, consulta con un especialista antes de sacar conclusiones.

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